Un documento interesante que quiero recuperar para vosotros. Se trata de mi intervención el pasado mes de diciembre ante el Claustro de la Universidad Complutense de Madrid, en el que solicitaba al Rector y demás miembros un plan de choque, dividido en varios puntos principales. Aquí os lo dejo:

“Madrid, 21 de diciembre de 2010.

Excelentísimo y Magnífico Señor Rector:

Como miembro de este Claustro me dirijo a los ilustres componentes del mismo, con el objetivo de aportar mi visión de la situación económica que atraviesa nuestra institución así como algunas sugerencias para alcanzar soluciones a los graves problemas a que nos enfrentamos. Esta aportación viene sustentada en la experiencia que he acumulado en estos más de 8 años como Decano de una Facultad, como miembro del Consejo de Gobierno de la Universidad, para el que he vuelto a ser elegido por este Claustro el pasado mes de junio, y como miembro de la Comisión Económica dependiente de este último, así como en la posición crítica que he mantenido en estos órganos de gobierno y representación respecto a la gestión económica realizada hasta ahora por este equipo de gobierno.

No se trata de seguir insistiendo en los problemas existentes y las causas que lo han originado, pero tampoco se puede ignorar la delicada situación que atravesamos, en un periodo además especialmente delicado por las exigencias que comporta el proceso de adaptación al EEES y que está afectando de una manera directa a la calidad de la enseñanza (como por ejemplo la forzada impartición de grupos de 90 alumnos en cursos de Grado, que hacen inviable la aplicación de la metodología docente exigida por Bolonia).

Por otro lado, entiendo que a este equipo rectoral le quedan aún seis meses de gobierno por delante, por lo que resulta urgente la adopción de medidas inmediatas, sin esperar pasivamente al final de mandato.

En primer lugar hay que cambiar la orientación, aclarando al menos las siguientes cuestiones:

Primero, los efectos precisos que ha tenido el dolorosísimo “Plan de Ajuste” adoptado hace ya seis meses, para saber si vamos o no por el buen camino.

Segundo, cuál es la situación económica exacta a día de hoy. Es decir, cuál es el déficit exacto que vamos a tener a fecha 31 de diciembre y cuál es el peso que en el conjunto tienen los gastos de personal, que son los que han causado en gran medida el actual desequilibrio.

Tercero, cuándo se va a cerrar el ejercicio 2009 por el Consejo de Gobierno, excediendo con mucho la fecha límite prevista de junio de este año, y por qué razón se ha producido este retraso, al menos semestral.

Cuarto, por qué no se ha iniciado la tramitación del Presupuesto 2011. A este ritmo se celebrarán las elecciones a Rector sin contar aún con presupuesto aprobado y hasta entonces tendremos que actuar con la prórroga del actual, que es reducido y es insuficiente para la buena marcha de la Universidad.

Quinto, por qué no se ha reunido la Comisión Económica desde el mes de junio y no se conoce cuándo va a ser convocada de nuevo, teniendo en cuenta la situación excepcional en que nos encontramos y las funciones que tiene atribuidas en la gestión de los asuntos económicos. Debería funcionar al menos como las demás Comisiones, que se reúnen y adoptan decisiones, como la Comisión Académica.

Sexto, cuál es la deuda exacta que tiene contraída la Comunidad de Madrid con la Universidad y cuál es el montante exacto de la cantidad reclamada por vía judicial.

Ante estos interrogantes, planteamos los siguientes ruegos:

Primero, transparencia completa. La falta de actividad de los órganos colegiados competentes induce a pensar que la realidad es incluso peor que los datos con que contamos.

Segundo, convocatoria de los órganos colegiados (comisión económica, consejo de gobierno) para que gestionen y desarrollen sus funciones.

Tercero, cambio de orientación en la gestión, con objeto de que se consiga:
a. Saber lo que nos debe la Comunidad y negociar el pago de esa deuda con la Comunidad.
b. La reducción de gastos a través de programas adecuados y evaluación del ahorro realizado.
c. El aumento de ingresos, con creación de una oficina específica que persiga este fin.


Finalmente, pido encarecidamente al Sr. Rector que ponga fin a esta situación de deterioro que atravesamos, en vez de dejar pasar las fechas sin tomar medidas adecuadas y transparentes, y para ello solicito al Claustro que adopte una resolución instando a las autoridades académicas y a los órganos colegiados competentes la aprobación de un paquete de medidas debidamente estudiadas, negociadas, transparentes, discutidas y aprobadas con participación de los órganos sindicales competentes, tal como prevén los Estatutos de la Complutense.

Francisco Aldecoa Luzárraga
Claustral”