Hoy quiero haceros partícipes de un documento abierto que he elaborado junto a mi equipo y que espera avive el debate sobre la Universidad Complutense que todos queremos, para que mandéis vuestras sugerencias, peticiones… Un documento abierto que espero cerrar junto a vosotros en un debate que espero sea interesante para todos.

“La Universidad Complutense acomete una fase decisiva en este periodo de implantación de la reforma de Bolonia y de elección de un nuevo equipo de gobierno. Se plantean en este documento una serie de reflexiones que quieren alimentar una discusión constructiva y serena en torno al futuro de esta institución, en el marco de una preocupación generalizada por la situación que atravesamos, la cual creemos que es percibida por toda la comunidad universitaria.

El punto de partida para el diagnóstico de esa situación de deterioro es la identificación de las principales carencias o debilidades de la UCM en la actualidad. A nuestro juicio, tres son las principales causas de ese deterioro: la falta de un proyecto colectivo, acentuada por el debilitamiento de los órganos colegiados de representación y de gobierno; la mala gestión de la Universidad, crecientemente centralizada en su servicios; y la calamitosa situación económica de la institución, que hace temer incluso por la propia viabilidad del proyecto.

Los últimos ocho años han sido años de paralización institucional como revela el manifiesto retraso en la adaptación de los Estatutos de la UCM a la reforma de la LOU de 2007, así como de algunos reglamentos de desarrollo. Otro ejemplo clamoroso es el proceso de adaptación a Bolonia, que se ha acometido, primero con retrasos y pasividad, y luego con prisas por cumplir los plazos, en perjuicio del sosiego y rigor con el que se debería haber llevado la elaboración, discusión y tramitación de los planes de estudio. Los resultados revelan la defectuosa planificación de este proceso.

Este enfoque general se puede concretar en diez puntos relevantes, que pueden servir para centrar el debate de las necesidades más perentorias de la Universidad y para apuntar las bases para encontrar el camino de salida de esta complicada situación.

1. Existe una llamativa falta de proyecto colectivo y coherente que permita encauzar los esfuerzos de todos los que estamos embarcados en esta empresa. Sería necesario diseñar y aprobar con participación de la comunidad universitaria un plan estratégico global, que defina nuestra misión, visión y valores, marque unos objetivos a alcanzar, concrete un calendario realista de ejecución y habilite medios personales, materiales y económicos que le hagan viable. Por supuesto, ese plan estratégico debe ser sometido a la aprobación del claustro y ser ejecutado en sus distintos niveles por Consejo de Gobierno, los Centros y los Departamentos.

2. Preocupante centralización. En los dos últimos mandatos del Rector, y a pesar de constar expresamente lo contrario en su programa de gobierno, hemos asistido a una concentración de competencias en la cabeza de la institución. Ese proceso se ha plasmado claramente en la marginación que han experimentado los órganos colectivos de gobierno de la Universidad (Claustro y Consejo de Gobierno, fundamentalmente), devaluados por la falta de convocatoria del primero y por la falta de verdaderas competencias decisorias del segundo. Por contraste, en el proceso de implantación del espacio europeo los Centros y Departamentos han actuado en general con sentido de responsabilidad, dando efectiva participación a los órganos colegiados. Se ha olvidado en estos años que la legislación universitaria reconoce dos niveles de legitimidad en el gobierno universitario: el del rector y el de los decanos, que debe ser respetado por quienes ejercen el gobierno a nivel central.

3. Implantación tardía e inadecuada del Espacio Europeo de Educación Superior. Ha faltado visión estratégica en los órganos de gobierno de la Universidad para darse cuenta que el proceso de Bolonia es una gran oportunidad para la reforma de la institución, que aconsejaba un decidido posicionamiento en el nuevo escenario. De hecho, el peso de la reforma ha recaído en los centros que, careciendo de apoyo, medios y dotación para el cambio a operar, han tenido que obrar el milagro de la multiplicación de los panes y los peces.

4. Profesorado endogámico, mal distribuido y sin carrera académica bien definida. La difícil situación actual ha llevado a las universidades españolas a intensificar si cabe el fenómeno de la endogamia en el acceso a la función docente, viciando la carrera académica. Por otro lado, la dotación de personal docente e investigador está mal distribuido si atendemos a las áreas de conocimiento (ciencias, humanidades, ciencias sociales, medicina) e incluso dentro de ellas (como resalta en el caso de la Facultad de Matemáticas, de la que curiosamente proceden los dos candidatos identificados hasta ahora en la sucesión del actual Rector). Fruto de la deficiente política de profesorado desarrollada hasta ahora, se percibe la pérdida de una generación de profesores en la Complutense, cuya media de edad es llamativamente alta.

5. Cambio en el perfil de los actuales estudiantes. Los nuevos estudios adaptados al EEES suponen un cambio en el modelo de enseñanza universitaria y por tanto en el tipo de estudiantes que hay que atender y formar. En una Universidad moderna estos estudiantes son el centro del sistema. La Universidad Complutense debe recuperar atractivo para los mejores estudiantes de Madrid, de España y del extranjero.

6. Presupuesto económico mal repartido. Las partidas de personal han crecido porcentualmente en estos años, hasta copar más del 80% de los recursos anuales de la universidad. Ello imposibilita la dotación de medios para una enseñanza que se quiere calificar pretenciosamente como “de excelencia”. Resulta lamentable que anualmente la aprobación del presupuesto se retrase hasta casi la mitad del ejercicio, en que pasa a estar disponible, mientras que se pretende cerrar, al menos para gastos de inversión y de material inventariable para el mes de octubre. Excepcionalmente, el presupuesto del presente ejercicio fue aprobado en marzo, pero lo más grave es que sólo tres meses después se aprobó un estricto plan de equilibrio presupuestario (ya ejecutado, a pesar de no estar todavía aprobado por el Consejo Social), que prácticamente ha obligado a congelar todos los gastos hasta 2011. De esta forma, el presupuesto no ha cumplido nunca su función.

7. Situación económica precaria. La comunidad universitaria percibe a través de medidas como la del cierre temporal de instalaciones (en dirección contraria a lo recogido en el plan de gobierno del actual Rector), la congelación de las inversiones y los recortes presupuestarios sobrevenidos que la situación económica de la Universidad es más que preocupante. Se llega a temer incluso por el pago de las nóminas del personal. Sin embargo, se advierte una notable falta de transparencia para conocer cuál es la situación real de las arcas de la Universidad: no hay una rendición de cuentas clara y temporánea. Todavía falta el informe de auditoría de cuentas de 2008 así como el cierre del ejercicio de 2009.

8. Infraestructuras y plan de inversiones. Sigue pendiente de aprobación el plan plurianual de inversiones por el Consejo de Gobierno. Sin embargo el consejo de dirección ha adoptado decisiones relevantes en esta materia, impulsando un plan fallido desde todos los puntos de vista, olvidando compromisos adquiridos previamente con los órganos colegiados, como la dotación de instalaciones propias para la Escuela de Trabajo Social, la Escuela de Óptica, la Escuela de Estadística. En cambio, se acomete la construcción –sin licencia- de un macro edificio de Económicas, derruyendo un edificio que estaba en buen estado, gemelo a los otros cuatro que perviven, y manteniendo el edificio prefabricado enfermo, que no está en pleno uso. La pérdida sobrevenida de ingresos ha obligado al esperpento de dejar abierto un agujero en pleno campus. Y en cambio siguen en pie las provisionales “caracolas”. El campus de Moncloa está abandonado, mientras que el de Somosaguas sigue pendiente de diseño, careciendo de servicios centrales y comunes mínimas (residencias, guardería, instalaciones deportivas adecuadas, parking disuasorio…).

9. Desequilibrios en el PAS. La administración universitaria ha crecido de manera desordenada, sin respetar la carrera académica ni sacar partido a su personal. Hasta se han tenido que hacer modificaciones antinaturales para poder nombrar como gerente a un profesor de la Universidad. Han crecido en dotación los servicios centrales, desabasteciendo a los centros. Han crecido las diferencias y se ha colocado en una situación difícil a los centros para atender las nuevas necesidades derivadas de los nuevos estudios. Hay una gran bolsa de interinos cuya situación no está resuelta (no se cubren las vacantes).

10. En general, hay numerosos servicios y órganos que no funcionan adecuadamente. Parece existir una falta clara de orientación y planificación en lo que respecta a la gestión informática de la Universidad. Se ha hecho la transición desde sistemas anticuados de gestión académica como META a un nuevo sistema como GEA, donde todavía parecen existir problemas de adaptación importantes y, para el que ya se afirma su carácter poco versátil y caduco con respecto a los modernos sistemas que se vienen usando en otros países. Las plataformas usadas en el Campus Virtual son otro ejemplo. Se está pasando desde una plataforma como Web CT a otras como Moodle o Sakai, sin que parezca existir una clara planificación sobre el proceso y ninguna seguridad sobre la pertinencia de alguna de estas plataformas al Campus Virtual que se va a usar en la Complutense. Esto está generando un gran malestar entre los usuarios que apenas han comenzado a usar una plataforma se ven obligados a aprender una nueva, sin tener siquiera la seguridad de su continuidad y de poder aprovechar los recursos docentes diseñados en cada caso. Otro punto es la llamativa la reducción de los cursos de verano a la mitad, que además dependen directamente del Rectorado, sin que sirvan como escaparate para mostrar lo más relevante que hacen las Facultades.”