Hoy no voy a daros soluciones ni a hablaros de problemáticas de nuestra Universidad Complutense, como he ido haciendo desde que hace un mes retomé este renovado blog. Hoy quiero mostraros mi indignación ante lo que considero un agravio comparativo respecto al resto de los candidatos, en especial respecto a Carlos Andradas. El hecho objetivo es que, 12 días después de que se hicieran oficial las candidaturas a Rector de la UCM, la mía continúa aún sin sede. Un hecho grave y que me ha hecho perder ya el 25% del tiempo que los candidatos dedicamos a la campaña. No se trata de quejarse sin más, porque gracias a este blog y a mis redes sociales, así como a la prensa que tan bien me está tratando durante estas primeras semanas de campaña, estoy obteniendo muchos apoyos por parte de la comunidad universitaria, pero sí quiero al menos que quede reflejada esta parcialidad que ningún proceso democrático merece.
Como recogen desde ayer varios medios de comunicación (ABC, Europa Press, Qué, ADN, El Economista, Terra o Yahoo), he denunciado por escrito ante la Junta Electoral de la UCM mi situación. Me siento perjudicado por las decisiones unipersonales que hasta la fecha ha adoptado el Secretario General de la Universidad, Julio V. González, a quien he pedido ser excluido de la Junta Electoral por diversas cuestiones.
Entre las decisiones tomadas por él, por supuesto que la primera es que sigo sin sede electoral casi medio mes después de que presentara mi candidatura, como el resto de candidatos. En una primera reunión con todos ellos ante la Junta Electoral, expresé públicamente y de forma oral mi petición de instalarme en el antiguo edificio del Rectorado de la Universidad. Ante la negativa recibida, solicité la oficina de alumnos donde estaban los antiguos comedores del centro como sede. Tras la conformidad oral del secretario general y sin que ninguno de los otros candidatos presentes objetaran nada en contra, al final la sede que yo elegí le ha sido adjudicada al candidato Carlos Andradas, actual Vicerrector de Política Académica y Profesorado.
Ante mi queja, recibí una contestación por parte del Secretario General en la que se omitía toda alusión a mi petición oral expresa y pública en la reunión de solicitud de oficina antes mencionada, justificando haber recibido con anterioridad la petición escrita del otro candidato, Carlos Andradas, y la imposibilidad de habilitar dos espacios electorales en el edificio de alumnos. Me resulta sospechoso que en la citada reunión previa, el candidato Andradas no hiciese objeción alguna a mi petición, sino que la misma se realizó inmediatamente después de terminada la reunión. Según consta en el registro, la petición de Andradas se realizó el 16 de febrero a las 11.21 horas, por lo que mi indignación es cuanto menos comprensible.
Desde aquí quiero denunciar la falta de fair play por parte del candidato Andradas y la actuación sesgada y parcial del Secretario General en los asuntos relativos a la elecciones a la UCM. Al candidato Andradas se le está tratando de forma preferente y se me perjudica, ignorando mi petición, sin intentar siquiera mediación o conciliación alguna entre ambas solicitudes.
Por ello, en mi escrito remitido a la Junta Electoral de la UCM, he pedido también la recusación de su cargo del Secretario General como miembro de la Junta, por el interés personal del propio Julio V. González en la preferencia hacia el candidato Andradas, por su amistad íntima con él, así como enemistad manifiesta con algunos de los interesados, concretamente con mi persona. En unas elecciones tan importantes como estas, en la que está en juego el futuro de la Universidad Complutense, lo primer es mantener la imparcialidad institucional y el respeto a las reglas elementales del juego democrático. Como he comentado, también he solicitado en mi escrito la revocación de la decisión de la Junta Electoral de delegar en el Secretario General la gestión de asuntos de trámite durante el proceso electoral. Sólo así creo que las elecciones serán todo lo limpias y transparentes que todos deseamos.