Querido amig@ complutense:

Quedan cinco minutos para que se cierre la campaña electoral, y no quiero dejar pasar la oportunidad de enviarte un último mensaje. Se cierra así un larguísimo periodo de promoción y defensa de las distintas candidaturas y llega el momento de la verdad, en el que vosotros, los electores tenéis la palabra.

No es ya momento de desbrozar nuevos argumentos y propuestas. Es el momento de actuar, de demostrar con nuestro sufragio que no queremos que las cosas sigan como están, de expresar que existe esperanza para cambiar la grave espiral de deterioro en la que hemos caído. No se trata sólo de elegir nuevo Rector, se trata de elegir el modelo de universidad que queremos.

Por otra parte, la campaña ha sido objeto de una deliberada bipolarización desde los órganos centrales de la Universidad, probablemente conscientes de que yo era el verdadero adversario, por ser quien puedo ganar en un mano a mano con el candidato continuista. Precisamente porque por mi posición integradora puedo recabar el apoyo de un amplio espectro de votantes, divididos en la primera vuelta entre numerosas candidaturas. Esa condición de voto útil, de adversario con posibilidades, se ha mostrado en la virulencia con que se me ha atacado en mi propio blog y en otros medios por parte de personas anónimas, pero indudablemente concertadas.

En esta campaña electoral se han vuelto a reproducir vicios y defectos que ya tuve oportunidad de denunciar hace cuatro años, en un documento que redacté entonces y que hoy compruebo con sorpresa que es de completa actualidad (“Sobre las elecciones a Rector de la Universidad Complutense de Madrid ¿déficit democrático y de participación?”, Abril de 2007).

Entre las más graves deficiencias está la falta de participación y la falta de medidas adecuadas para estimularla: como sabéis todas mis peticiones y reclamaciones ante la Junta Electoral han sido desestimadas de plano y sin argumentación. Pues bien, la única que ha sido “parcialmente” aceptada fue la que hice para que se organizase una buena campaña institucional, especialmente dirigida a los estudiantes. La decisión de la Junta fue enviar a toda la comunidad universitaria un correo electrónico recordando la fecha de vencimiento del plazo para solicitar el voto por correo.

Otro problema ha sido la falta de neutralidad de la Junta Electoral, y especialmente de su Secretario, que no ha tenido la elegancia de renunciar al cargo por estar estrechamente vinculado a uno de los candidatos, a favor del cual ha hecho campaña expresa, y que ha dejado que esa conexión afluyera a la hora de tomar decisiones formalmente calificadas como “de trámite”. Gracias a ello soy el único candidato que no he tenido sede electoral en el campus de Moncloa, y sólo he podido organizarme gracias a la comprensión de mis compañeros del Departamento en mi Facultad.

No me quiero detener en estas circunstancias. Volviendo al principio, déjame que apele a un último esfuerzo que tenemos que hacer para participar con ilusión en las votaciones del 6 de abril y cambiar de verdad las cosas. Cuento con tu apoyo, cuento con tu voto, porque la mía es una candidatura de todos y para todos: no olvides que tú eres la Complutense.